Y de pronto, Madrid

Y de pronto, Madrid. Una urbe cosmopolita a ratos, casposa en sus peinados, poética en los atardeceres más bellos que han contemplado unos cielos velazqueños, ruidosa y morbosa, pegada al suelo como el chicle que la movida escupió en un suburbano que no conoce fin, alma de peluquerías con octogenarios armados con sus afiladas tijeras y radio de fondo, corralas de geranios y sillas de mimbre vacías, desfiles de moda en la Gran Vía camino Chicote, puntual en la hora, Latina castiza y Latina de pijos, paseo en Retiro a ritmo de cantautor y futuro de gitana, el Prado para mirar, cajón de sastre en Moyano, puntillas en el ventanuco de los juzgados de Plaza (de) Castilla, clavel en la solapa o en los pañuelos de la cabeza, periódico con café y tostada, bronce para los héroes, cagada de palomas para los herederos, ríos de sangre en Curtidores, colas en Extranjería, churros congelados, noches naranjas, río con la “L”, asfalto vaporoso, playa a cientos de kilómetros, la luna en un estanque, adoquines que vuelan en Malasaña, laca en Salamanca, republicana en Sol, Madrid imaginada en sus cafés, aperitivo en Tirso, carreras en Castellana, codazos en el Circular, ventanilla en el Ministerio, andamios patrocinados, peatones en la calzada, subir hacia arriba y bajar hacia abajo, praderas sin madroños, ángeles de amarillo con sirena, eco de conversaciones a las cuatro de la mañana, una mano extendida buscando otra…

[Continuará]

Madrileños, ¡Viva el Madrid de cada uno!

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1 Comentarios a “Y de pronto, Madrid”

  1. # Blogger el_situacionista

    ¡Qué bien llevado! ¡Qué viva!  

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